Insistir la Transición
Esto es La Chance. Un nuevo formato para explorar la oportunidad que tenemos de dotarnos de una democracia plena. Firmado por Nico, coordinador de Marea Deliberativa.
¡Feliz Día Internacional de la Democracia! Sí, sí, va en serio. Sé que estos días no paramos de leer sobre listas negras de periodistas, atentados contra la soberanía, genocidios, crisis humanitarias, lawfare, temperaturas de julio a mediados de septiembre, y un largo etcétera. Yo a veces me siento un poco sobrepasado. Un nudo de pesadumbre, enfado, frustración, se me atora en la garganta y me dificulta respirar, como si no tuviera suficiente con el horno que es la calle de mi barrio.
Y sin embargo, las emociones, como las legislaturas, las eras geológicas, y todo en esta bella Tierra, tienen su ciclo de vida. Ellas no vienen para quedarse, las transitamos. Llegan, nos señalan algo, y nos invitan a habitarlas mientras nos haga falta. Cuando estamos listos para escuchar y aceptar lo que nos vienen a decir, con el dolor que ello supone, las podemos dejar marchar. Los enfados y tristezas, nos han venido a cuidar, a proteger, a decirnos: así no. Lo más honesto, responsable, y comprometido que podemos hacer con ellas (con nosotres) es darles las gracias por hacernos sentir como el culo. Porque el dolor se pasa, y la lección queda. Así no.
¿Entonces cómo?
Te invito a mirar a la otra punta del continente: Corea del Sur. En mayo de este año, en ese lejano país, se inauguró el primer órgano ciudadano climático permanente de ámbito nacional del mundo entero, la Asamblea Ciudadana Climática. 220 personas comunes y corrientes, elegidas por sorteo, deliberando y recomendando acciones climáticas con apoyo experto. El gesto es alentador, al menos para los que estamos fuera de sus fronteras.
Como sabrás, aquí en España, varies compañeres llevamos reclamando desde hace un tiempo la creación de un Parlamento Ciudadano Permanente. Una nueva cámara legislativa/consultiva, compuesta de ciudadanos sorteados, con acceso a expertos de primer nivel, para deliberar en base a la ciencia sobre cómo prevenir o minimizar la crisis climática... y no solo el clima, sino de todo lo que nos afecta como pueblo soberano.
Como era previsible, nuestros gobernantes van en dirección contraria. En marzo de 2019 Madrid se convirtió en la primera ciudad del mundo en crear un órgano deliberativo permanente, el Observatorio de la Ciudad. No pasaron ni ocho meses, y el ayuntamiento ya había eliminado esa institución. Así, en noviembre de 2019 Madrid fue también la primera ciudad del mundo en eliminar un órgano deliberativo permanente. ¿Y qué fue de todas las Asambleas Ciudadanas que venían a ayudar a combatir la emergencia climática? Pues... la Ley de Cambio Climático de 2021 permitía que se celebraran más y aún estamos esperando. Con tanto populista, narcisista, genocida, tecnofeudalista y anarcocapitalista suelto, lo de Transición Ecológica ya ni se oye.
Lo que se oye es un rugido ensordecedor, en el que a veces se distingue un insulto, alguna conspiración, una que otra estupidez. Con la precampaña electoral ya en marcha, 2027 se nos avecina con más partitocracia, más polarización, y muy probablemente más autoritarismo, corrupción, desprecio por los derechos humanos, y aumento del coste de la vida. Y eso que desde el año pasado, en conmemoración de la muerte de Franco, estamos celebrando la "España en Libertad": los festejos por los 50 años de democracia en España, 50 años del inicio de la Transición. Tremendo nudo en la garganta. Recordemos que hace 100 años se formaron los primeros partidos fascistas en este país. ¿Estamos retrocediendo o es que nunca los dejamos demasiado atrás?
Ante esta amenaza de la fachosfera insaciable los líderes progres reclaman más reagrupamiento, más partido, más resistencia. ¿Pero no llevamos 50 años haciendo exactamente lo mismo? ¿Por qué ahora iba a ser diferente? La vanguardia progresista nos está invitando a jugar al mismo juego que como ciudadanos llevamos perdiendo desde el inicio.
¡Ya está bien! Yo no quiero resistir. Yo quiero insistir. Insistamos en democracia. Porque el régimen electoral que nos dimos, que disfrutamos y supimos habitar, ya agotó su estadía. Las señales son cada vez más claras: los últimos diez años nos han dado el Bréxit, el fallido referéndum de paz con las FARC, el referéndum independentista catalán, y demasiados líderes autoritarios de peinado cuestionable.
Las elecciones se inventaron hace 200 años. Nos jactamos de lo rápido que avanza la tecnología, pero insistimos en utilizar esta herramienta que estaba diseñada para otro contexto, otra función. Yo les agradezco su existencia, y les doy la bienvenida a marchar, que ya suficiente me hacen sentir como el culo. Así no. La democracia se merece mucho más, y tenemos nuevas herramientas para dárselo.
El sorteo y la deliberación nos van a ayudar a insistir en la Transición. A continuar el proceso democratizador que empezamos en su momento, y cuyo borrador ahora nos toca continuar. Durante los próximos meses, en esta bitácora te compartiré algunas posibles ideas. Si te gustan o inspiran, compártelas, transfórmalas, o coméntamelas. Empapémonos de estas lecciones, y construyamos juntes lo que se viene. Que hasta en Corea se oiga el rugir de las olas de esta marea deliberativa.
Un abrazo,
Nico